Alucinante y desmesurado

Desde todas partes y en todos sus puntos, Toledo es alucinante y desmesurado. Siempre que lanzáis la mirada os sorprende tropezar con un torreón, con la espadaña de un convento, con un muro enorme que no habíais advertido y se alza de pronto. Son aquí inevitables almas estrechas y como ojivales, de ascetas, de soldados, dominadas por unos cuantos fantasmas trascendentes, regidas por alucinaciones.


José Ortega y Gasset. Teoría de Andalucía y otros ensayos. (1927)
















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